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¿Cómo hacer la transición a la dieta BARF?

¿Ya has decidido empezar la transición a la dieta BARF? O al menos estás planteándolo. Hoy queremos explicarte cómo iniciar este cambio de la mejor manera posible para lograr un buen resultado.

Lo primero que has de saber es que tu perro, por naturaleza, tendría un pH estomacal bastante ácido. Sin embargo, con el pienso este se vuelve más alcalino, lo que puede ocasionar algunas desventajas como un sistema inmunológico más débil. Pasar a una dieta BARF es, pues, directamente beneficioso. Simplemente has de prestar atención durante este proceso en el que tu peludo va a ir acostumbrándose al cambio. Si vigilas sus deposiciones y que no sienta ninguna molestia, verás que ¡no tienes nada de lo que preocuparte!

Ten en cuenta que el ADN de tu perro tiene un 99 % en común con el de un lobo, por lo que es naturalmente carnívoro. Lo que pretende la dieta BARF es imitar la composición de una presa, de forma que la alimentación de tu peludo resulte biológicamente natural. De hecho, ya tienes en nuestro blog otro artículo dedicado a los beneficios de la dieta BARF.

Lo que nosotros te aconsejamos es que te informes muy bien antes de empezar el proceso. ¿Por qué? Porque de esta forma estarás seguro de que lo estás haciendo bien y te ahorrarás temores y preocupaciones. Es importante que te sientas relajado y cómodo ante esta transición, por lo que has de empezar cuando estés preparado.

¿Qué métodos hay para hacer la transición a la dieta BARF?

Existen varias formas, y la primeras es, simplemente, hacer el cambio de un día para otro. Este sería el método ideal si tu peludo es joven y prácticamente nunca tiene problemas digestivos. De hecho, si lleva muy poco tiempo tomando pienso, su estómago se acostumbrará fácilmente a la nueva dieta. De lo contrario, igual es mejor seguir un proceso un poco más progresivo.

Igualmente, también se habla de ayuno en el caso de que tu perro no quiera -por una cuestión de gustos- probar los alimentos crudos en un inicio. Ten muy presente que esto no es recomendable, por ejemplo, si se trata de un cachorro. Y que, en cualquier caso, dicho ayuno no debería durar un tiempo excesivo. Es simplemente un método para convencer a tu peludo de que pruebe su nueva comida.

Dieta blanda

Una forma de hacer la transición a la dieta BARF es seguir primero una dieta blanda en la que cocines la carne y las verduras. Preferiblemente, te recomendamos prepararlo todo al vapor.

Aquí, lo importante será centrarnos en una sola proteína y no mezclar diferentes carnes. Luego ya se irán introduciendo más alimentos. Por lo tanto, podrías empezar con un 70 % de carne blanca desmenuzada y un 30 % de verdura al vapor.

Una de las ventajas de este método es que, al ir introduciendo alimentos poco a poco, podrás ver si tu peludo tiene alguna alergia. Piensa que, si siempre ha comido pienso, puede haber intolerancias que no conozcas. Una vez veas que su reacción es positiva, siéntete libre para ir aumentando la variedad.

Ve incrementando la proporción de producto crudo cada dos o tres días y verás como, antes de que te des cuenta, ¡ya has hecho la transición a la dieta BARF!

Mezclar, en un inicio, pienso y BARF

Otra forma de hacer esta transición es intercalar menús con pienso y menús con dieta BARF e ir eliminando los primeros progresivamente. Pero ¡ojo! Nunca mezcles pienso y BARF en una misma comida porque se trata de alimentos con tiempos de digestión distintos. Combínalos, pero en momentos diferentes.

Ten en cuenta que este proceso llevará más tiempo si tu perro ha estado durante años comiendo pienso y tiene el organismo acostumbrado a este. Sin embargo, poco a poco irás viendo las ventajas de esta nueva dieta. Sigue tu ritmo y, si ves que aparece alguna molestia, ralentízalo un poco para adaptarte a las necesidades de tu perro.

Consejos para hacer fácil esta transición

Lo que has de tener en cuenta es que necesitarás espacio en el congelador para ir guardando la comida de tu peludo.

En cada uno de nuestros menús Squeaky, ya tienes 12 porciones separadas de 500gr cada una. Esto te facilita mucho la tarea porque solo tendrás que sacar cada día la ración correspondiente, y ahorrarás mucho tiempo en la elaboración de cada comida.

Además, al principio es muy normal que no conozcas los gustos de tu peludo en la dieta BARF. En nuestro pack de inicio, encontrarás varios menús para probar y observar cuáles son sus preferencias.

No te preocupes si…

… tu perro tiene alguna reacción cutánea o algún problema gastrointestinal temporal. Ten en cuenta que está iniciando un proceso de detoxificación, por lo que puede ser normal que tenga algunas reacciones visibles. Solo fíjate en que haya mejora en unos días; si lo ves necesario, como decíamos, siempre puedes ir más despacio.

Como ves, hacer este cambio es más fácil de lo que crees. Solo tienes que recoger toda la información posible -también para tu tranquilidad- y prestar atención a las reacciones de tu peludo. El ritmo te lo irá marcando él.

Ahora que ya sabes cómo hacer la transición a la dieta BARF, ¿te animas a conocer nuestros menús?

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